POISON IVY print
Con su pelo rojo cardado y diadema de plástico, tanga o mallas de látex, tacones de aguja y una Gretsch naranja que cortaba como una navaja, Poison Ivy fue la guitarrista salvaje de The Cramps. No buscaba virtuosismo, perseguía el ruido primitivo del rockabilly, surf y el garage más oscuro. Lux era el monstruo de serie B, e Ivy la novia de Frankenstein. Juntos dejaron un puñado de discos sonido Lo-Fy de ultratumba, con canciones propias que narraban historias de sexo y ciencia ficción, y versiones reinventadas o reventadas llevadas al borde del abismo.
Rockershop quiere recordarla como la única diosa del Psychobilly…
